En esta sesión hemos podido comprobar cómo la relación entre el individuo y la sociedad es tema continuo de estudio. Esto es debido a que desde que nacemos existe esa necesidad de socializarnos, es decir de incluirnos en la sociedad, y el proceso se llama SOCIALIZACIÓN.
Aunque este proceso es necesario en todos los seres humanos, existen diferentes ideologías que apuntan a cómo debe desarrollarse. El innatismo defiende que todo lo que realizamos en la vida ya viene determinado desde el momento de nacer. Esto implica una dificultad a la hora de intervenir ya que si se afirma que todo está marcado genéticamente, esto implica que nada puede cambiar aunque se intervenga con el individuo. Desde siempre dicho innatismo se ha utilizado para justificar las desigualdades, apuntando que es algo normal y por ello se eliminaba esa responsabilidad de ayudar al necesitado. Esto considero se ha reducido notablemente en la actualidad, sin embargo, sigue vigente en situaciones como los casos en los se trata con personas con deficiencias psíquicas, en algunas de las cuales se considera que no se puede hacer nada, sin contemplar la gran inmensidad de potenciales capacidades sin desarrollar que presentan estas personas. Esto no se puede permitir ya que "la mejor victoria es siempre la que requiere un mejor esfuerzo".
Por otro lado, el ambientalismo apunta al entorno como responsable de todo lo que realiza el individuo. Se apunta a la plasticidad y a la creatividad del individuo. Esto tampoco es la postura más adecuada para intervenir ya que el individuo no es un sujeto pasivo, movido solo por fuerzas del ambiente, sino que continuamente está realizando toma de decisiones, por ello la responsabilidad de sus acciones está tanto en su interior como en el entorno. Esta última combinación sería el ideal para intervenir.
Frente a lo anterior esta el concepto de “tabla rasa” para definir como los individuos nacen sin saber nada y a medida que se desarrollan van incorporando datos de la sociedad. Según Pinker, esto no puede afirmarse porque, aunque hay rasgos comunes en todas las culturas, cada una de ellas lo vive de un modo diferente. Esto es importante, por ejemplo a la hora de expresar las necesidades, lo cual, dependiendo de la sociedad en la que nos encontremos se va a realizar de un modo y los educadores y trabajadores sociales deben especializarse en ese camino para poder alcanzar una intervención efectiva.
Consecuencia de lo expuesto hasta hora, se deriva que el innatismo va a dar lugar a un pesimismo pedagógico que es esa aceptación de la imposibilidad de intervenir con las personas al estar todo en la genética. En el caso del ambientalismo, se produce comúnmente casos de falacia ecológica, que es aquellas situaciones en las que todo el peso de la culpa recae sobre la sociedad y el entorno. Muchos educadores afirman continuamente que los niños que vienen de barrios más degradados son en su mayoría unos delincuentes, sin pasar en ningún caso a analizar los casos. Esto genera que se intervenga con programas estándar aplicados a un colectivo, lo cual es negativo debido a que cada persona es un mundo y se deben evitar las generalizaciones. Además como ya hemos dicho debido a los procesos de socialización, las conductas son responsables tanto del individuo como de su contacto con una sociedad determinada.
Como ya hemos dicho, la socialización es el proceso de incorporación de los sujetos a la sociedad. Es un proceso en el que se intentan generar rasgos comunes en la personalidad de los individuos. Esto es debido a que toda sociedad necesita unos vínculos entre sus miembros. Esto es beneficioso ya que permite que cada uno desarrolle su identidad en base a unos valores y unos símbolos comunes, pero aquí podíamos hacer un inciso en la medida en que esto puede ser positivo o no para los sujetos, es decir, que si se impone un tipo de socialización se reducen notablemente las posibilidades de desarrollar otro tipo de personalidad. Se aplicaría una forma de control social. En los años 60, ya se entendía la socialización como una imposición de un orden establecido, y esto conllevo que se produjeran la revolución sexual o las comunas, como forma de eliminar esa forma “castradora” por la que se limitaba el desarrollo de los sujetos. A pesar de esto, destacar que siempre es necesario un orden y unas normas porque el desarrollo de las sociedades sin dicho orden resultaría caótico. Se genera así una reproducción social, en la cual está mal visto salirse de la norma, utilizándose continuamente el “qué dirán” o el etiquetamiento como formas de integración asegurada. La consecuencia de esto es que aquellas personas que están desadaptadas generen una mayor frustración, no solo por su situación real sino también por lo que la sociedad va a pensar de ellos.
Actualmente hay que destacar que cada vez más, la socialización se lleva a cabo a través de los Mass media y del grupo de iguales, dejando a un lado las agencias tradicionales como familia y escuela, aunque aún sigan vigente. Esto significa que como todos tenemos necesidad de formar parte de un grupo, al ser seres sociales se debe modificar las intervenciones y ajustarlas a cada situación, analizando datos como quien o que se encarga de la socialización en dicho momento.
SOCIALIZACIÓN COMO DESEMPEÑO DE ROLES
La socialización es un desarrollo de sucesivos roles en la vida humana. Se establece que cada etapa vital tiene unos roles establecidos y de esta manera, se acaba controlando a los individuos. Los roles son conductas tipificadas, acordes con cada sociedad y en base a estos roles se va desarrollando la socialización. Destacan aquí los rituales de paso, que aunque nos suenen a tribus lejanas, los realizamos continuamente a lo largo de nuestras vidas, eso sí de diferentes formas en función de las sociedades.
Estos rituales, concretamente en la salida de un adolescente de su hogar para estudiar en otra ciudad, ejemplo en el que me voy a basar, contienen dos objetivos: que el individuo se vea cambiado a sí mismo y por otro lado, que la sociedad acepte ese cambio. En el ejemplo, los primeros días en los que el adolescente sale de su hogar se siente desamparado y ve como “le falta algo” al estar acostumbrado a vivir bajo un techo con miembros de su familia. Cuando va pasando el tiempo, el sujeto va aceptando y acostumbrándose a ese cambio hasta que se normaliza. En el caso de la sociedad, el ritual de paso se centra en ver a ese individuo, como un ser más independiente que es capaz de vivir solo y de decidir sus acciones. Tras esto hay que decir, que de nuevo, los rituales de paso generan un control en los individuos al estandarizar los procesos, generando desadaptados si los pasos de un nivel a otro no se hacen como está pautado.
Se apunta además que actualmente los rituales de paso se entienden como procesos resocializadores y por ellos su desarrollo implica la necesidad de intervención con los sujetos, siempre que los cambios de identidad sean muy fuertes.
Por último en el tema de los roles, cabe destacar que una consecuencia es la educación en valores, afirmándose que los valores son creados por la conducta y que solo se consiguen si se practican. Con esto quiero decir, que, por ejemplo, si en una reunión de un centro de desintoxicación, el trabajador o educador social intenta fomentar en los drogodependientes el valor del compañerismo y de la solidaridad, esto debe empezar por el propio profesional, es decir, que para transmitir valores hay que practicarlos primero.
TIPOS Y FASES DEL PROCESO DE SOCIALIZACIÓN
A pesar de que todo ser humano debe socializarse, este proceso no se produce de igual manera en todos los individuos. Se genera aquí la denominada socialización diferencial. Cuando empleamos este término enseguida se nos viene a la cabeza la diferencia entre un niño procedente de una familia de clase media-alta y uno procedente de un barrio conflictivo. Sin embargo, la socialización diferencial va más allá, abarcando incluso la diferente educación que reciben niños y niñas en cuanto a valores se refiere. Es cierto que estamos en una sociedad cada vez más igualitaria (o eso se intenta) sin embargo las ideas del pasado siguen aún muy presentes, como muestra el simple ejemplo del niño que juega con muñecas, que continua siendo visto como algo “raro”. Se establecen unos patrones culturales y unos roles que cada género debe desarrollar aunque ahora, parece se permite, ligeramente, la difuminación de los límites entre los roles de mujeres y los de hombres. Podemos concluir diciendo que esta socialización diferencial se ha llevado a cabo tradicionalmente debido a la división social del trabajo y a la distribución del conocimiento. Debido a esto he afirmado que hoy día los límites están mas difuminados, al existir una escuela con los mismos valores para niños y niñas, pero habiendo a la vez un mercado de trabajo en el que las diferencias salariales entre hombres y mujeres siguen siendo visibles.
![]() |
| ¿Por qué esto se ve como lo normal? |
Tras esto, aparece la clasificación clásica entre socialización primaria y socialización secundaria. La primaria es la básica, se realiza en la familia y establece las bases de la personalidad. Se produce en los primeros años de vida, en los cuales tendemos a imitar lo que realizan los adultos, considerando que es lo adecuado. Destaca la afectividad, ya que todo niño/a necesita de un referente fijo, que le dé cariño y seguridad para poder así desarrollar vínculos importantes para su vida futura. Los déficits en esta etapa son clave ya que se genera así una desadaptación muy intensa, pudiéndose intervenir pero con la necesidad de un programa a largo plazo y bastante intenso. Esto se debe a que sí la falta está en la base, el edificio será difícil construirlo. Por ejemplo, en niños que han sufrido abusos en la infancia y que se encuentran en situación de desamparo, se puede intervenir pero hay que partir de cero porque necesitarán esos referentes fijos, cuya función no han desarrollado sus padres. A pesar de la dificultad, tenemos ejemplos de cómo niños que han sido adoptados en condiciones muy precarias han ido desarrollándose lentamente, pero han conseguido alcanzar un desarrollo cognitivo y conductual similar al de los niños de su edad, eso sí sin olvidar las secuelas, que generalmente, suelen quedar en ellos.
En cuanto a la socialización secundaria, es aquella que se realiza sobre la primaria, sí esta está bien hecha. Consiste en la incorporación a nuevas rutinas, a nuevas instituciones o al desempeño de nuevos roles. Esto quiere decir, que cada vez que nos incorporemos a una nueva institución (colegio, universidad, lugar de trabajo, nueva relación sentimental…) o que desarrollemos un nuevo rol (esposa, madre, trabajadora, alumna…) vamos a tener que iniciar una nueva socialización secundaria. En esta etapa la afectividad pierde peso y se tiene que adquirir un lenguaje específico a cada situación. Se comienza a gestionar la incertidumbre de la vida social.
Para concluir podemos decir que todos estos procesos corren a cargo de unas agencias de socialización, especializadas en cada uno de los procesos. En la socialización primaria destaca como agencia la escuela y en la secundaria destaca la escuela. Destacar aquí el trato conflictivo entre familia y escuela debido a la delegación, cada vez mayor, que hacen los padres, de responsabilidades sobre la escuela.
Esto unido a la proliferación de agencias de socialización como son los medios de comunicación o el grupo de iguales lleva a realizar intervenciones cada vez más alejadas de la familia, cuando esta institución ha sido desde siempre la encargada de la ayuda y el desarrollo de los sujetos.
En definitiva, todo esto no quiere decir que en épocas pasadas, las sociedades fueran menos conflictivas pero sí más simples, aumentándose así el papel globalizador de la familia en cuanto a transmisión de saberes se refiere. Pero es aquí donde destacar que solo a través de un socialización defectuosa se puede conseguir el cambio social, por ello, en situaciones conflictivas como desamparo, drogadicción o maltrato, entre otras, es necesario que se dé el proceso para poder intervenir.
Se apunta, en definitiva, que los problemas suelen ser mayores cuando se generan en la socialización primaria, influyendo en el desarrollo posterior pero con esto debe evitarse el determinismo ambiental, ya que cada individuo posee unas capacidades y unas habilidades para conseguir avanzar.
"Establecer metas es el primer paso para transformar lo invisible en visible". Anthony Robbins


No hay comentarios:
Publicar un comentario