En esta sesión han presentado su trabajo final dos de los grupos, tratando dos temas totalmente diferentes.
MENORES INMIGRANTES
Sabemos que los menores que llegan a nuestro país pueden venir acompañados por un adulto o no. Además son de diversas edades, orígenes y con historias vividas muy diferentes.
Los rasgos de este colectivo, en Andalucía, es que son mayoritarios los niños frente a las niñas, y proceden de países como África, América, Asia u Oceanía, entre otros.
En la intervención con estos menores se establece un conflicto entre Ley de extranjería, que impone determinadas restricciones a los derechos y libertades de los que pueden gozar los extranjeros que se encuentran en nuestro país, frente a los nacionales. Frente a esta estaría la Ley de protección del menor, que protege al menor en mayor medida ya que lo atiende como menor más allá de su origen. En esta intervención con menores inmigrantes aún nos queda mucho que hacer ya que en el momento en el que el menor deja de serlo, es decir, cuando cumple la mayoría de edad, el país se desentiende y esto no podemos permitirlo. Todo ser humano tiene derecho a una vida digna, y por ello considero, que aunque España no puede ayudar a todos los inmigrantes, sí puede facilitar algunas medidas hacia ellos, porque si se arriesgan a morir por una vida mejor, es un dato más que suficiente para darle posibilidad de formación y de hogar, y tras esto a medida que esa personas extranjera vaya integrándose en la sociedad se le irán retirando las ayudas. Esta considero sería la intervención ideal, pero claro está, dista mucho de la realidad.
Mis compañeras nos hablaron de varias organizaciones que tratan con menores inmigrantes. La primera es ACCEM, una ONG que trabaja con refugiados e inmigrantes. Ha desarrollado diversos programas: acogida residencial, atención directa (atención socioeducativa e información sobre ETS a prostitutas), orientación laboral y programas de autonomía personal o participación y movilización, entre otras.
Esta organización da prioridad a la solidaridad, al compromiso social y a la justicia social. Por este motivo consideran que la ayuda al inmigrante es necesaria ya que se deben respetar los derechos humanos.
Otra organización es C.A.R, que es un centro de refugiados que se encarga de la protección internacional, ya que muchas de estas personas ven amenazados sus derechos fundamentales en sus países de origen.
En España hay menos solicitudes, al ser este un país de paso, en el cual solo se quedan algunos refugiados, mientras que otros emigran a Francia, Alemania u otros países con mejores economías. A pesar de esto, en España hay cuatro centros, y las personas que se encuentran allí tienen como principal entrada, el aeropuerto de Barajas.
Estos centros no solo se encargan de la acogida y la manutención, sino también de programas de integración y solo acogen a menores acompañados. Los menores acompañados siguen el siguiente proceso:
1. Ingreso en el centro escolar, como máximo en un período de tiempo de una semana.
2. Desarrollo de clases de refuerzo, que son voluntarias.
3. Ocio, lo cual es tanto una intervención transversal (inculcar valores como la higiene, la salud o el respeto) y un desahogo para los padres (al tener así un mayor tiempo para buscar trabajo o realizar asuntos administrativos).
4. Sensibilización a la población y a los inmigrantes con el objetivo de alcanzar la integración para formar una sociedad intercultural.
Por último, nos presentan a los MENA (menores extranjeros no acompañados), ante los cuales, la intervención es diferente. Hasta ahora solo hemos tratado con menores acompañados, con los cuales los problemas no son tan elevados, al tener un adulto a su cargo.
Los MENA son menores que o bien vienen ya solos o son abandonados por los adultos una vez llegados al país de destino. En el momento en el que se da el desamparo, se produce una tutela automática por parte de la Administración y una regularización de su situación legal en España.
En general estos menores proceden de África septentrional (Marruecos y Argelia), de África subsahariana y de países del Este (Rumanía). Actualmente emigran tanto hombres como mujeres. Son menores entre 14 y 18 años, con familias estables pero que poseen dificultades económicas. El nivel educativo es bajo y suelen rechazar el sistema de protección, porque estos menores ya conocen como se actúa en el país al que emigran. Estos inmigrantes se informan y descubren como al alcanzar la mayoría de edad, si se investiga sus orígenes, serán repatriados y ante esto, tienen miedo a entrar en cualquier institución y si lo hacen, suelen escapar antes de cumplir los 18 años.
En Andalucía hay 249 centros para los MENA pero dichos centros están desbordados, ya que muchos se hacen pasar por menores sin serlo, hasta que encuentran un trabajo. El motivo también es que una llegada masiva de inmigrantes con rasgos diferentes a los que los centros consideraban iba a tratar. Esto motiva la necesidad de crear planes de urgencia que en muchos casos tienen solo eficacia a corto plazo.
Otros centros mencionados fueron “El Bosque” en Cádiz y “Assalama” creado por el programa SEVILLA ACOGE. Estos centros también luchan por los derechos de esos menores inmigrantes y promueven una aplicación de medidas sociales para alcanzar la integración, la convivencia intercultural y el derecho a la plena ciudadanía.
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