20 de diciembre de 2011

EPD 14/12/2011: Discapacidad psíquica (trastorno bipolar y esquizofrenia)

          La intervención con este colectivo se realiza desde un punto de vista preventivo.
La asociación en la que se han centrado mis compañeras es ASAENES, formada por el afectado, la familia y el entorno. La misión de esta organización es mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad mental. Se pretende ser un referente para la sociedad y sus instituciones.
ASAENES se plantea el reto de conseguir la igualdad real y una óptima calidad de vida de las personas con enfermedad mental. Los valores que persigue esta asociación son: solidaridad, compromiso, trasparencia, justicia y equidad.
Esta asociación se encarga de la formación y la orientación a la familia. Se destacan en esta exposición dos enfermedades mentales: trastorno bipolar y esquizofrenia.

TRASTORNO BIPOLAR

Es una afección en la cual las personas alternan entre períodos de un estado de ánimo muy bueno o irritable y depresión. Las "fluctuaciones en el estado de ánimo" entre manía y depresión pueden ser muy rápidas.
En la mayoría de las personas con trastorno bipolar, no hay una causa clara para los episodios maníacos o depresivos. Los siguientes factores pueden desencadenar un episodio maníaco en personas con trastorno bipolar son: cambios en la vida como un parto, medicamentos como antidepresivos o esteroides, períodos de insomnio o el consumo de drogas.
       La fase maníaca puede durar de días a meses y puede abarcar los siguientes síntomas: distracción fácil, poca necesidad de sueño, deficiente capacidad de discernimiento, control deficiente del temperamento, comportamientos imprudentes y falta de autocontrol y situaciones muy alteradas (agitados o irritados).
Hay varios tipos:
  • Trastorno bipolar tipo I, engloba a aquellas personas que han tenido al menos un episodio completo de manía con períodos de depresión grave. Se trata de la depresión maníaca.
  • Trastorno bipolar tipo II nunca han experimentado un episodio maníaco completo. Experimentan períodos de niveles elevados de energía e impulsividad que no son tan extremos como la manía, esto alternado con episodios de depresión.
  • Una forma leve de trastorno bipolar llamado ciclotimia implica fluctuaciones en el estado de ánimo menos intensas. Las personas con esta forma alternan entre hipomanía y depresión leve.

ESQUIZOFRENIA

La esquizofrenia es una enfermedad compleja. Los expertos en salud mental no están seguros de cuál es su causa. Sin embargo, los factores genéticos parecen jugar un papel. Es un trastorno que se desarrolla en la edad  adolescente y adulta y afecta por igual a hombres y a mujeres. Los síntomas aparecen de un modo lento y a largo plazo. Al inicio se da dificultad para concentrarse o dormir. Cuando la enfermedad avanza, se inicia una falta de emoción, se sufren delirios y alucinaciones, aparecen pensamientos desordenados y se da un aislamiento social, entre otros rasgos.
Hay varios tipos de esquizofrenia:

·         Esquizofrenia paranoide: ansioso y discutidor.
·         Esquizofrenia desorganizada: problemas para expresarse como un adulto y falta de emoción.
·         Esquizofrenia catatónica: falta de actividad motora.
·         Esquizofrenia indiferenciada: abarca síntomas de los otros tipos.
Tras esta breve definición de lo que son tanto la esquizofrenia como la bipolaridad, se apunta como trabajadora y educadora social que el tratamiento debe favorecer la integración de estos individuos y su desarrollo como personas.

    Tras esto, hay que destacar el punto de vista del enfermo, de la familia y de vista social.
Desde el punto de vista del enfermo, su inadaptación social está motivada por los efectos secundarios de los medicamentos, por los conflictos con la red natural, el desempleo, los factores económicos, el suicidio y el consumo abusivo de sustancias. Son personas que necesitan ayuda para el desarrollo de una vida normal, pero evitando un trato sobreprotector. La solución es normalizar la situación y evitar que el individuo se sienta como principal fuente del problema.
En lo referente al punto de vista de la familia, la inadaptación está motivada por las limitaciones al acceso sanitario y social de los afectados, por la disminución de la economía familiar, por el trato que proporcionan unos cuidadores sin conocimientos médicos o por situaciones de burn-out (agotamiento físico, mental y emocional).
Por último, estaría el punto de vista social de estas enfermedades. Se considera que siempre que se parta de un estigma social la intervención será ineficaz. Las etiquetas y los prejuicios ante estas enfermedades desconocidas suponen un rechazo injustificado, lo cual hace que la enfermedad mental empeore al sentirse dichas personas unos excluidos sociales.

Ante todo esto afirmo….EL DESCONOCER NO DEBE SER MOTIVO DE RECHAZO, por este motivo ASAENES informa y asesora a las familias, sensibiliza a la sociedad para que conozcan mas este tipo de enfermedades mentales, acompaña al enfermo para facilitarle los accesos, proporciona una formación profesional, desarrollan actividades de ocio e intentan acabar con la situación en la que muchos de estos enfermos se encuentran sin hogar.









EPD 14/12/2011: Menores inmigrantes

En esta sesión han presentado su trabajo final dos de los grupos, tratando dos temas totalmente diferentes.

MENORES INMIGRANTES

Sabemos que los menores que llegan a nuestro país pueden venir acompañados por un adulto o no. Además son de diversas edades, orígenes y con historias vividas muy diferentes.

Los rasgos de este colectivo, en Andalucía, es que son mayoritarios los niños frente a las niñas, y proceden de países como África, América, Asia u Oceanía, entre otros.

En la intervención con estos menores se establece un conflicto entre Ley de extranjería, que impone determinadas restricciones a los derechos y libertades de los que pueden gozar los extranjeros que se encuentran en nuestro país, frente a los nacionales. Frente a esta estaría la Ley de protección del menor, que protege al menor en mayor medida ya que lo atiende como menor más allá de su origen. En esta intervención con menores inmigrantes aún nos queda mucho que hacer ya que en el momento en el que el menor deja de serlo, es decir, cuando cumple la mayoría de edad, el país se desentiende y esto no podemos permitirlo. Todo ser humano tiene derecho a una vida digna, y por ello considero, que aunque España no puede ayudar a todos los inmigrantes, sí puede facilitar algunas medidas hacia ellos, porque si se arriesgan a morir por una vida mejor, es un dato más que suficiente para darle posibilidad de formación y de hogar, y tras esto a medida que esa personas extranjera vaya integrándose en la sociedad se le irán retirando las ayudas. Esta considero sería la intervención ideal, pero claro está, dista mucho de la realidad.

Mis compañeras nos hablaron de varias organizaciones que tratan con menores inmigrantes. La primera es ACCEM, una ONG que trabaja con refugiados e inmigrantes. Ha desarrollado diversos programas: acogida residencial, atención directa (atención socioeducativa e información sobre ETS a prostitutas), orientación laboral y programas de autonomía personal o participación y movilización, entre otras.
Esta organización da prioridad a la solidaridad, al compromiso social y a la justicia social. Por este motivo consideran que la ayuda al inmigrante es necesaria ya que se deben respetar los derechos humanos.

Otra organización es C.A.R, que es un centro de refugiados que se encarga de la protección internacional, ya que muchas de estas personas ven amenazados sus derechos fundamentales en sus países de origen.
En España hay menos solicitudes, al ser este un país de paso, en el cual solo se quedan algunos refugiados, mientras que otros emigran a Francia, Alemania u otros países con mejores economías. A pesar de esto, en España hay cuatro centros, y las personas que se encuentran allí tienen como principal entrada, el aeropuerto de Barajas.
Estos centros no solo se encargan de la acogida y la manutención, sino también de programas de integración y solo acogen a menores acompañados. Los menores acompañados siguen el siguiente proceso:
1.      Ingreso en el centro escolar, como máximo en un período de tiempo de una semana.
2.      Desarrollo de clases de refuerzo, que son voluntarias.
3.      Ocio, lo cual es tanto una intervención transversal (inculcar valores como la higiene, la salud o el respeto) y un desahogo para los padres (al tener así un mayor tiempo para buscar trabajo o realizar asuntos administrativos).
4.      Sensibilización a la población y a los inmigrantes con el objetivo de alcanzar la integración para formar una sociedad intercultural.

        Por último, nos presentan a los MENA (menores extranjeros no acompañados), ante los cuales, la intervención es diferente. Hasta ahora solo hemos tratado con menores acompañados, con los cuales los problemas no son tan elevados, al tener un adulto a su cargo.
Los MENA son menores que o bien vienen ya solos o son abandonados por los adultos una vez llegados al país de destino. En el momento en el que se da el desamparo, se produce una tutela automática por parte de la Administración y una regularización de su situación legal en España.
En general estos menores proceden de África septentrional (Marruecos y Argelia), de África subsahariana y de países del Este (Rumanía). Actualmente emigran tanto hombres como mujeres. Son menores entre 14 y 18 años, con familias estables pero que poseen dificultades económicas. El nivel educativo es bajo y suelen rechazar el sistema de protección, porque estos menores ya conocen como se actúa en el país al que emigran. Estos inmigrantes se informan y descubren como al alcanzar la mayoría de edad, si se investiga sus orígenes, serán repatriados y ante esto, tienen miedo a entrar en cualquier institución y si lo hacen, suelen escapar antes de cumplir los 18 años.
En Andalucía hay 249 centros para los MENA pero dichos centros están desbordados, ya que muchos se hacen pasar por menores sin serlo, hasta que encuentran un trabajo. El motivo también es que una llegada masiva de inmigrantes con rasgos diferentes a los que los centros consideraban iba a tratar. Esto motiva la necesidad de crear planes de urgencia que en muchos casos tienen solo eficacia a corto plazo.
Otros centros mencionados fueron “El Bosque” en Cádiz y “Assalama” creado por el programa SEVILLA ACOGE. Estos centros también luchan por los derechos de esos menores inmigrantes y promueven una aplicación de medidas sociales para alcanzar la integración, la convivencia intercultural y el derecho a la plena ciudadanía. 

Trabajo final: ADOPCIÓN Y ACOGIMIENTO

Nada mas empezar con el trabajo final nos dimos cuenta de que nuestra temática no podía ser tratada como nosotras queríamos puesto que habíamos elegido la intervención con hijos de reclusas, y como ya nos dijeron en varios centros....el contacto con la cárcel es bastante complicado si no tienes a nadie que te "permita" el acceso por así decirlo.

Por este motivo, acudimos a hablar con José, nuestro profesor de Intervención, el cual nos planteó la posibilidad de elegir otra temática. Tras un breve momento de reflexión nos decantamos por la Adopción y el Acogimiento, puesto que todas y cada una de nosotras había tenido algún contacto con este tema, bien en cursos de formación o bien a través de experiencias tanto personales como cercanas.

Desde pequeña veía como a mi pequeño pueblo llegaban niñas saharauis que solo pasaban con las familias el período de verano, aunque algunas incluso residían en nuestro pueblo durando años. A medida que fui creciendo me fui interesando por el tema y descubrí que era un tipo de acogimiento.

Este interés aún sigue despierto, y ahora me planteo como de beneficioso o de perjudicial es para estos niños que tienen problemas en sus hogares, el paso a un nuevo hogar, con una nueva familia.
Todo esto a sido el motivo por el que junto a mis compañeras me decanté por este tema para nuestro trabajo final, el cual tendremos que exponer a mediados de Enero.

Nada más empezar no sabíamos por donde "meter mano" al tema, pero pronto nos organizamos. Nos hemos asignado un tipo de información cada una, de manera que en las reuniones vamos viendo lo que lleva realizado cada una y ponemos en común dudas y explicamos al resto lo que hemos descubierto.
Yo me e centrado en investigar sobre las formas actuales de intervención en este tema y sobre los diferentes tipos de acogimiento y de adopción.
He podido descubrir que hay muchos mas tipos de los que yo pensaba, lo cual es beneficioso ya que son mayores las posibilidades de los niños, para evitar esa institucionalización que tan perjudicial es para ellos.

Otro aspecto a destacar es que nos estamos centrando en la labor que realiza la asociación andaluza de ayuda a la adopción y a la infancia LLAR, en Sevilla, la cual tiene como objetivos el asesoramiento de las familias adoptivas, la información y orientación a la comunidad educativa y el apoyo a la infancia en sus lugares de origen.

En definitiva, que este trabajo nos está aportando a todas, aunque yo hablo en primera persona, un gran conocimiento sobre las posibles intervenciones en este contexto y esperamos que con la nueva información que vallamos tratando el interés sea mayor.

ACOGER ES QUERER........

EXCLUSIÓN SOCIAL II. 14/12/2011

             Sabemos que se suele intervenir en situaciones de vulnerabilidad y de inclusión social, siendo la exclusión social un campo poca trabajado, pero que requiere una mayor labor que el resto de situaciones.

A la hora de intervenir, existen unos rasgos de la exclusión que se deben tener en cuenta:
·         La exclusión es estructural, es decir, siempre hay alguien excluido porque la inadaptación es un rasgo inherente a las sociedades actuales. Esto es debido a la economía y al mercado de consumo en el que se nos intenta educar.

·         La exclusión es multidimensional, ya que en ella se combinan variables diversas. La situación suele surgir de una problemática amplia, con lo que se dice que el trabajador y el educador social debe ir “parcheando” la realidad.

·         La exclusión es un proceso dinámico al ser una construcción social, es decir, que son las sociedades y las personas las que dan lugar al proceso de exclusión.  Hay dos perspectivas: una considera que el excluido lo crea la sociedad, en función de la situación en la que esté. Y la otra apunta que el excluido se crea a sí mismo, destacando como toda persona con ayuda puede avanzar. Ante esto considero que la mejor opción es una combinación de ambas, ya que es cierto que sujetos excluido puede salir de su situación con ayuda, pero para ello también se debe dar un cambio en el entorno que lo oprime.

·         La exclusión es un proceso acumulativo, al crearse cuando se acumulan varias dimensiones generadoras de un problema. La exclusión no se da solo por un factor. Como ejemplo, si una persona pierde su empleo, esto solo no le provocará exclusión pero sí además lo deja su mujer y pierde la casa, ya será un círculo vicioso del que le será difícil salir sin ayuda profesional.

·         La exclusión es global y variable al afectar a todas las personas en su conjunto, en función del tiempo y la situación. Por ejemplo, si una persona mayor vive sola en su hogar y sufre el síndrome de Diógenes, este problema no es solo suyo, sino que comenzará a afectar a los vecinos y a los familiares, que deberán buscar ayuda. Otro caso en el que se puede ver como la exclusión afecta a todos, es que al ir por el centro de una ciudad puedes ver a muchas personas sin hogar, lo cual puede generar un sentimiento de ayuda, que puede llevar a la persona a colaborar con una entidad de ayuda a indigentes. Esto es una ayuda comunitaria, en la que se ve la necesidad de tratar la exclusión de un modo conjunto.

FACTORES DE EXCLUSIÓN/INTEGRACIÓN SOCIAL
       Tras esto se observa que la exclusión es un proceso resultante de la combinación de varios factores, que por separado no suelen producir una situación problemática, pero que al combinarse produce una separación del sujeto de su entorno y una negativa a la participación social en él.
Entre los factores que pueden generar exclusión e integración destacan: factores económicos y laborales, que considero son los más relevantes al tener que vivir en una sociedad de consumo donde todo se mueve con dinero. Tras esto, estarían los factores residenciales, porque el hecho de tener una vivienda es fundamental para poder vivir de un modo “normal”.

A continuación aparecen factores como los educativos, los culturales y los personales. La educación es la base de la socialización, al ser la escuela una de las instituciones de socialización. La necesidad de formarse como persona es básica en el individuo, pero eso sí considero que lo primero debe ser satisfacer las necesidades de vivienda y laboral, para seguidamente desarrollar una educación adecuada para que el acceso al mercado laboral y el desarrollo de la propia personalidad sea efectivo.

Por último están los factores socio-políticos, que son aquellos que hacen referencia a los vínculos familiares fuertes, a la participación de la ciudadanía o a las situaciones administrativas. Aquí el individuo podrá desarrollarse plenamente si tiene todo lo anterior medio cubierto, ya que sino el Estado en el que vivimos no te atiende. Por ejemplo, tienes que tener un hogar estable y un trabajo para pedir becas o gestionar algún proceso administrativo, lo cual considero debería cambiar, porque todos, incluso los desadaptados, deben tener un acceso igualitario o sino nunca podrán salir de su situación de exclusión social.

Por último, destacar a Catel, autor que destaca que los ejes más relevantes para facilitar la inclusión son:

-Familia y capital social: aludiendo a todas las personas que nos rodean (redes sociales) y que constituyen nuestros recursos y posibilidades a la hora de solucionar problemas. Esto es motivado porque somos seres sociales que necesitamos del contacto con otras personas para nuestro propio desarrollo.

-Participación en el mercado: sería la situación de tener un puesto de trabajo estable, donde se recibiese una compensación económica con el fin de asegurar una vida digna. Esta participación está siendo cada vez más complicada debido a que la sociedad del conocimiento se está imponiendo a pasos agigantados y esto dificulta el acceso laboral a personas menos cualificadas, generando una mayor exclusión.

 -Reconocimiento y participación pública: destaca aquí el concepto de ciudadanía, según el cual todo individuo tiene que relacionarse con su comunidad para poder desarrollarse y realizarse a sí mismo. Si este paso no se da, se puede iniciar la exclusión social, por lo cual se debe intervenir desde una posición de prevención, motivando a aquellas personas tímidas, pasivas y desconectadas de la sociedad a que participen, mostrándoles antes las ventajas de esto.


LA INCLUSIÓN SOCIAL NO SE NARRA....SE VIVE!!

Teorías clásicas sobre la inadaptación y sus modelos de intervención. 12/12/2011


Las teorías clásicas se centraban en estudiar solo los comportamientos de los niños, ya que estos autores consideraban que los adultos si controlaban todos sus actos, lo cual supuso el primer error de estas teorías.
El problema de las intervenciones surge cuando se definen mal los problemas, cuando se basa dicha intervención en suposiciones o cuando se interviene de forma rutinaria o tradicional, lo cual no ayuda a solucionar los problemas y por ello debemos actuar acorde con los problemas existentes en el momento del diagnóstico y utilizando herramientas de esa época.
La escuela clásica surgió en el s. XVIII, teniendo de base las ideas liberales del libre albedrío, el hedonismo y la racionalidad en los adultos. Debido a esto, se intervenía con aquellos que alteraban el orden social utilizando el castigo o la pena.
En las teorías clásicas encontramos varios modos de interpretar la desadaptación y de tratar con ella: teorías sociológicas, centradas en el individuo, de reacción social, de aprendizaje social y teoría ecléctica.

Teoría sociológica
Se centran solo en los procesos de socialización sin atender a las capacidades del individuo, lo cual no va a permitir la resolución del problema de un modo eficaz porque la base debe ser el individuo que es el que tiene el problema.
Se divide esta teoría en explicaciones macro sociales (que apuntan que el individuo está condicionado por el entorno, el cual va a generar la desadaptación) y explicaciones micro sociales (entienden que los procesos educativos se desarrollan en la familia, la escuela o el grupo de iguales, por lo que la desadaptación comienza ahí). En este punto destacar que dentro de las teorías macro sociales hay una tendencia a apuntar que las conductas desadaptadas, al igual que cualquier otra conducta, se aprenden mediante el proceso de asociación con aquellos que presentan dichas conductas (Teoría de la asociación diferencial de Sutherland).
Por otro lado, como esta teoría considera que el sujeto va a comportarse mejor o peor en función de cómo se socialice, influyendo totalmente el entorno, se alude a la “cultura de la pobreza” que se da en entornos muy desfavorecidos, como la principal generadora de desadaptación social. Ante esto debo decir que aquí surge el problema, ya que hoy día se ha comprobado que hay niños, procedentes de zonas muy marginadas, que sí se han adaptado a entornos mas “normalizados”.
El modo de intervenir según esta teoría sociológica es de corte protector y compensador (Modelo protector o de Bienestar social), lo cual tampoco es correcto ya que se genera así dependencia en los sujetos, al sobreprotegerlos. Otro modelo es el de desarrollo que intenta solucionar los problemas partiendo de la escuela y de la familia, como instituciones base en el desarrollo de los niños; sin embargo, este modelo del desarrollo tampoco es eficaz al 100% porque se suele centrar en una prevención y no tanto en la resolución del problema.
En definitiva, esta teoría se aplica a la comunidad, la familia y el grupo de iguales y la finalidad es compensar y prevenir las situaciones de desadaptación pero en ningún caso acabar con el problema.


Teoría centradas en el individuo
Son aquellas que centran en el individuo y en sus capacidades la causa de la desadaptación. Influye aquí el determinismo biológico y por ello el modo de intervenir es el castigo-control o  el tratamiento, basado en la reeducación, con el fin de que el sujeto cambie su forma de ser. Esto tampoco es la solución ya que el entorno sí influye y condiciona pero no de un modo exclusivo. De hecho con el castigo se ha observado un mayor incremento de la reincidencia (ejemplo: cárceles e internados).
Esto aunque nos parece una aberración se sigue aplicando en los Estados Unidos, con el método de la psicoterapia, la cual considera que el individuo es el responsable de todos sus actos.
Se tratan, según esta teoría, los problemas de desadaptación como enfermedades, por lo cual, se tiende a la patologización, lo que va a impedir la resolución de dichos problemas.
Cabe mencionar dentro de ésta teoría:
·         Teoría de la Personalidad
·         Teoría del  Aprendizaje social
·         Teoría de la Racionalidad Limitada, según la cual los actores criminales se producen por las elecciones y decisiones inmediatas de los delincuentes, centradas en el costo-beneficio. Se habla de persona limitada lo cual hace referencia a un sujeto que se mueve por su psicología.
En definitiva, esta teoría trata de castigar y de reeducar pero esto no permite poner fin al problema al no analizar cuáles son las necesidades de los individuos y como ellos están condicionados por el entorno.

Teoría de la reacción social
Este modelo surgió al ver como las dos teorías anteriores no funcionaban. Se continuó teniendo en cuenta el tratamiento de la infancia y el tema de la delincuencia.
El objetivo de esta teoría era desocializar al individuo ya que era el entorno el que considera “malo” su comportamiento, siendo este entorno que le rodea el que genera la desadaptación. Esto se conoce como teoría del etiquetamiento, según la cual, el hecho de que la sociedad reaccione castigando o interviniendo en la vida de los niños y jóvenes, al presentar éstos conductas desadaptadas, da lugar a una autoimagen, a raíz los jóvenes van a comportarse según esta autoimagen. Como ejemplo, si un chico de un barrio marginal es etiquetado de conflictivo, este tenderá cada vez más a comportarse de un modo incorrecto, porque si la imagen que se da de él es esa, ya no tendrá cargos de conciencia al comportarse de ese modo incorrecto ante la sociedad.
En definitiva, las teorías de la reacción social intervienen con el sistema  y con al individuo y la finalidad es prevenir desde  la familia y la escuela.
Este modelo puede ser beneficioso en lo referente a la prevención pero no se puede aceptar el fuerte etiquetamiento que se hace a los individuos de entornos desadaptados, asociando determinadas conductas a un problema, lo cual agrava esa desadaptación.
Se pretendía así una medida extremista al intentar desinstitucionalizar todo aquello que pretendía socializar, provocando numerosas rupturas como la salida de los menores de los hogares.

Teoría del aprendizaje social
Bandura como máximo representante de esta teoría, consideraba que toda conducta, incluso las desadaptadas, se aprenden en contacto con otros individuos que desarrollan dichas conductas. Destaca aquí el lema “Desaprender lo aprendido”.
Esta teoría se basa en la Teoría de la asociación diferencial, según la cual, la conducta criminal se aprende en contacto con otras personas criminales. Además debe darse el aprendizaje en relaciones íntimas y debido a esto, esa conducta delictiva es una expresión de necesidades y valores generales.
Ante esto considero que si es el entorno el que genera la desadaptación, una solución sería dejar atrás ese entorno, pero esto no es fácil, y en ocasiones supone una fuerte ruptura social y emocional, por lo cual, considero que el cambio debe iniciarse en ese entorno, reeducando a los individuos.
En lo referente a los valores ¿Quién los controla? La respuesta es el mercado del consumo en el que estamos inmersos, por ello, todos aprendemos unos valores como la competitividad que van a permitir nuestra supervivencia en el mundo actual.
En conclusión, esta teoría parte de una solución centrada tanto en el entorno como en el individuo, y es la reeducación. Se interviene con el individuo, pero en el momento que él aprenda nuevos valores y se hayan atendido sus necesidades, podrá también cambiar la sociedad en la que vive.

Teoría ecléctica
Esta postura parte de la responsabilidad y de la consideración de que las verdades son relativas y no universales. Por este motivo, la intervención debe partir de una comprensión de todas las conductas, analizando los entornos y al individuo, para pasar a una posterior reeducación, impulsando además lo que sí funciona.  De esta manera la base de todo programa de intervención sería ver el por qué ocurren las cosas y cuáles son los factores que los mantienen.
Se introducen cambios a nivel penal y judicial, situando a los niños con sujetos de derechos. Debido a esto, la intervención parte de una atención a las necesidades de los niños, de un tratamiento de carácter educativo y de una reducción del internamiento al mínimo imprescindible.
A pesar de esto, esta postura está tendiendo de nuevo al castigo y al control, dejando a un lado la vertiente educativa. Aquí surge el debate, donde muchos destacan que los centros judiciales deben encargarse solo de los castigos, pero ante esto considero que lo fundamental no es castigar sino reeducar para que el problema no vuelva a darse.

Para finalizar esta entrada debo apuntar que toda intervención, independientemente de la teoría que siga, parte o bien de una situación de vulnerabilidad o de inclusión social pero con problemas. Esto atiendo a rasgos socio-familiares y a la integración o desarraigo que posea el individuo. Aquí se debe hacer mención a como la exclusión social es una situación que apenas se trabaja debido a su dificultad, lo cual parece surrealista ya que es evidentemente el campo donde es más necesario trabajar.


10 de diciembre de 2011

BULLYING...una forma de violencia ante la que intervenir

          En esta sesión me voy a centrar en la última Epd en la cual uno de los grupos expuso su trabajo final sobre el Bullying o acoso escolar. Este acoso en la actualidad tiene unos niveles bastante altos ante lo cual tenemos que intervenir.

        El conocido como bullying es la violencia que se desarrolla en los colegios, entre alumnos y a lo largo del tiempo. De esta manera, considero que hay que saber diferenciar bien entre una simple pelea entre niños y lo que es verdaderamente acoso escolar. Vivimos en la era del conocimiento, donde casi todo podemos “conocer” y esto a su vez causa en los padres un miedo continuo, que da lugar a una sobreprotección de los hijos. Con esto quiere destacar que en muchos casos se viven situaciones alarmistas, en las que los padres por el más mínimo conflicto entre niños ya consideran que hay una violencia extrema en ello. Ante esto, paso a analizar lo que es el verdadero bullying, que nada tiene que ver con los pequeños enfados que todos hemos vivido de pequeños.
El acoso escolar es muy amplio y abarca desde agresiones físicas, verbales y psicológicas hasta vejaciones, chantajes e incluso abusos sexuales.

      En la historia del bullying destacan varios autores, los cuales realizaron estudios, en distintas comunidades sobre que estaba pasando entre los alumnos, siendo en España, en 1999, el Defensor del menor, quien se encargó de esto.

A la hora de intervenir con los implicados en este acoso: maltratado, acosador y cómplices, es necesario partir del porqué se produce, aunque no en todos los casos es igual. Se parte así de las causas para poder alcanzar la solución.
Estos comportamientos agresivos por parte del acosador pueden deberse a rasgos del contexto (choque entre lo aprendido y lo que se le intenta imponer en la escuela. Por ejemplo, si nunca ha aprendido a respetar al otro, en la escuela tampoco lo hará). Otra causa puede ser el déficit de habilidades sociales o incluso la influencia de hechos sociales anteriores, como podría ser el caso de un niño al que han maltratado, que tras salir de su situación puede pasar a emplear la violencia con otros niños a los que considera más débiles, con el fin de sentirse más fuerte. Además se puede mencionar el continuo deseo de aprobación que presentan los agresores. Son individuos que requieren que se les reconozca públicamente y por ello agreden. Por otro lado, estaría la imitación de modelos agresivos a los cuales se les premia; aquí se englobaría aquellas situaciones en las que el niño observa que otra persona es agresiva, ya sea en ese entorno escolar o fuera de él (hogar), y se le respeta por ello. También se puede añadir la forma de violencia como liberación de sufrimiento, que “quizás” el niño padece en casa o la violencia como un comportamiento innato e inconsciente.
Con todo esto se observa como el acosador no solo tiene un perfil sino que es tan amplio el abanico de posibles causas que generan la violencia que se debe así analizar a cada sujeto para plantear una intervención acorde con sus necesidades específicas.

Por otro lado estaría el alumno maltratado, que suelen ser personas de personalidad débil, es decir, que no son capaces de enfrentarse al acosador sino que callan y padecen así ansiedad, empeora su rendimiento escolar, sufren trastornos emocionales y padecen mucho miedo por lo que, en ocasiones, pasa mucho tiempo hasta que deciden contar la situación a alguien.
Ante esto, me gustaría destacar como acosador y maltratado no están solos sino que son muchos los alumnos que observan estos comportamientos agresivos pero que no dicen nada.  Como futura trabajadora social, mi pregunta es ¿Por qué se oculta algo que tanto daño está causando a otro? Estas agresiones suelen partir de alguien al que la mayoría temen en el colegio, por este motivo, muchos deciden callar por temor a que la violencia sea dirigida hacia ellos. En otras ocasiones, algunos alumnos sí se atreven a denunciar, pero antes se plantean si es lo mejor para el compañero/a agredida, ya que el propio acosador puede llegar a pensar que él/ella ha pedido ayuda y tomar así represalias hacia él/ella. Ante esto debemos concienciar a los alumnos no solo de que hay que denunciar estos casos, sino pasar a algo mas allá, a enseñar a estos niños de hoy día, que se debe respetar al otro, por muy diferente a ti que sea.

Tras esto, mis compañeras plantearon las diferentes perspectivas que se tenían del bullying en centros escolares públicos, concertados y privados.
En los centros públicos, las relaciones entre alumnos suelen ser buenas, excepto algunos casos extremos de acoso escolar. Existen conflictos tanto dentro como fuera de la institución, pero ante esto no hay que ser alarmistas sino analizar las situaciones y ver donde se da acoso.  En contraposición a esto, en ocasiones, se tiende a quitarle peso al asunto, cuando realmente es acoso reiterado, lo cual tampoco se debe permitir, porque mientras tanto el alumno estará sufriendo.
En los colegios públicos, el educador social tiene la labor de orientación y sensibilización del alumnado, con el fin de hacerles ver a los alumnos que la violencia no es ninguna forma de resolver los conflictos y que además se debe respetar a cada individuo, aunque todos seamos diferentes.

En un centro escolar concertado, hay dificultad para la detección de los casos de violencia, pero también se dan. Las denuncias suelen proceder de las familias de la víctima. Se menciona que todo colegio concertado tiene un plan de actuación para estos casos, cuyos pasos se recogen en el BOJA, Nº224.  Además destacan actividades en distintos cursos con el objetivo de evitar situaciones de violencia. En 1º y 2º curso de ESO se suelen realizar cursos de “alumnos-ayuda”, en los cuales los alumnos con conductas adecuadas, ayudan a integrarse a aquellos con deficiencias en habilidades sociales. Ya en 3º de ESO se desarrollan cursos de mediación, donde el mediador es un alumno que intenta mantener la armonía en el aula, pero si la situación se agrava se recurre al tutor. En complemento a esto, se aplican tutorías de convivencia en el aula, donde se dialoga sobre los posibles conflictos en el aula. Las medidas para los agresores serían los castigos o las actividades en beneficio de la comunidad.

Ya en los centros escolares privados, la vigilancia es excesiva, y a través de tutorías se intenta resolver todos los problemas. La respuesta es rápida, pero se vive en un entorno alarmista. Además se fomenta el buen trato entre los alumnos/ alumnas a través de planes de formación específicos. Las soluciones parten del departamento de orientación y suelen centrarse tanto en tareas con alumnos como con padres (convivencias, escuelas de padres o cursos de orientación familiar, entre otros).

En conclusión, el acoso escolar puede darse en todos los entornos escolares, por ello hay que eliminar ese prejuicio según el cual, solemos considerar que solo en los entornos más marginales se dará mayor violencia. La intervención debe partir de la concienciación del alumnado, para posteriormente ir analizando cada situación. Una vez hallado el problema, se debe iniciar la comunicación pero no en base a un castigo sino interesándonos por qué el agresor hace lo que hace. Una vez conocido esto, ya se pasará a aplicar el método que más se ajuste a las necesidades que plantee cada agresor o cada agredido, impidiendo así que se conviertan en un colectivo de desadaptación y exclusión.

“Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor aunque la violencia se practica a plena luz del día." (John Lennon).
por último me gustaría añadir un vídeo, que me hizo llegar uno de mis compañeros de clase y que me hizo pensar bastante...